El Spartak de Moscú que entrena Unai Emery se une al cada vez más numeroso grupo de equipos que están interesados en el Tino Costa. Hace meses se supo del interés del Wolsfburgo alemán, después fue Fenerbahçe de Turquía y la semana pasada el Málaga de los petrodólares, sin olvidar, claro está, a los franceses del Lille y del Montpellier. Hasta seis equipos han mostrado de manera más o menos oficial interés en fichar al argentino del Valencia, si bien, su salida no está nada clara en estos momentos.
De hecho, el futuro del Tino se puede decidir en los próximos días, más allá de la voluntad del futbolista. Sin ir más lejos, está previsto que hoy regrese a Valencia el entrenador Mauricio Pellegrino, que tendrá una reunión con Braulio Vázquez para afrontar la planificación de la plantilla, y no se puede descartar que el técnico —o el propio Braulio— tenga una reunión con el centrocampista. Pellegrino y Braulio tienen que decidir cómo invertir el dinero que Llorente les dé para fichar un mediocentro defensivo, un delantero y un lateral izquierdo —conviene recordar la broma que hizo el entrenador el día de su presentación; «si el presidente ‘larga’ vendrán buenos jugadores»— y ahí las posibilidades se multiplican casi de manera exponencial. De ahí que, de momento, el Valencia mantenga la postura oficial de que el Tino Costa no está en venta, porque sólo cuenta con el argentino y con Albelda para comenzar la pretemporada, puesto que Banega está lesionado,Topal ha sido traspasado y Maduro prefirió no renovar.
Margen de maniobra
El Valencia dispone de poco margen de maniobra dada su poca disponibilidad económica y debe conjugar todas las situaciones. Una, la predisposición del futbolista a salir, —no tiene una ficha excesivamente alta y sí ofertas que la mejoran mucho—, otra la intención de contar sólo con jugadores plenamente comprometidos —no se descarta que Pellegrino le haga ver que cuenta con él— y otra la necesidad de hacer un equipo competitivo al tiempo que recupera a futbolistas como Banega o Canales.
El futuro del Tino Costa es ahora una incógnita y por ello diferentes equipos llaman a su puerta, pero, aun así, llama poderosamente la atención que sea el Spartak de Unai Emery —que acaba de fichar al medio centro brasileño Rómulo— quien se interesa en él, puesto que fue precisamente Emery y la poca continuidad que le dio una de las causas por las que el argentino tomó la decisión de salir del Valencia. Tino tiene una cláusula de diez millones pero podría salir por ocho. Compás de espera.












